Una inspección de trabajo puede solicitar el registro horario de la empresa y revisar si la información está completa, ordenada y disponible. Para una pyme, la diferencia entre improvisar y tener un sistema digital preparado es enorme.
Qué suele revisar una inspección
La empresa debe poder mostrar registros diarios de jornada, entradas, salidas y posibles incidencias. También conviene que la información sea coherente con turnos, horarios y ausencias.
Datos completos y accesibles
Los registros deben estar disponibles sin depender de hojas sueltas, correos antiguos o documentos difíciles de verificar.
Historial ordenado
Un sistema digital permite consultar periodos concretos y reducir el riesgo de errores en la documentación.
Errores que conviene evitar
No revisar fichajes olvidados, mezclar formatos o conservar datos en archivos dispersos puede complicar cualquier comprobación.
Falta de trazabilidad
Si no queda claro cuándo se modificó una incidencia o quién la validó, la empresa pierde capacidad de respuesta.
Cómo ayuda VeriPyme
VeriPyme centraliza el control horario para que RRHH tenga una base más fiable, clara y accesible ante revisiones internas o externas.

